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MISTERIOS Y SUPERTICIONES

MISTERIOS Y SUPERTICIONES

Sobre este blog

Son cuantiosas las leyendas que poseemos los peruanos una más interesante e intrigante que la anterior.Cada sitio y recóndito lugar guarda en su historia, cosas asombrosas que pasaron de generación en generación dando como resultado una exquisita biblioteca de historias que sean ciertas o no, hacen de esto las leyendas del Perú.Espero sea de tu agrado y te sumerjas en cada leyenda como si estuvieras allí.


EL HUALLALLO


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E
ste es un mito muy conocido en el centro del Perú cuyo origen se remonta a tiempos antiguos - previos a la llegada de los españoles a estas tierras - y trata sobre la existencia de una criatura maligna que se alimentaba con la carne de los seres humanos y que bebía su sangre aún caliente hasta hartarse de ella. Ante todo, debemos saber de dónde proviene este demonio ¿vale?: “Dentro del contexto andino se considera al dios Wiracocha como el creador del mundo, quien pobló la tierra de hombres y mujeres, distribuyendo a los dioses menores por toda su extensión. Estos dioses tutelares fueron llamados APUS.
A
sí, en la tierra de los Huancas, el gran Wiracocha envío a dos dioses, cada uno con características y rasgos diferentes. Estos dioses fueron Huallallo y Pariacaca. Ambos se enamoraron de distintas mujeres y tuvieron una familia muy extensa. Sin embargo con el paso el tiempo nació entre ellos una gran rivalidad. Cuenta la historia que la primogénita de Huallallo llamada Huaytapallana era muy hermosa, tanto que para ocultarla de los hombres, su padre la escondió al abrigo de las montañas y sembró para ella un jardín lleno de flores.

A
 su vez Pariacaca tuvo un hijo varón a quien llamo Amaru este joven amante de los viajes y quien, por ser hijo de un Apu, podía tomar la forma de cualquier animal y de esta manera trasladarse por los valles de su padre, encontró a su pareja con quien se casó y tuvo una hija. Sin embargo, un día en el que Amaru sobrevolaba unas montañas, observo a lo lejos un jardín de flores como nunca antes había visto y sin saberlo salió de los terrenos de su padre y tomando forma humana nuevamente se adentró en este paraje escondido.
A
l pie de la laguna Carhuacocha se encontraba una mujer tan hermosa que Amaru, olvidando todo, quedo al instante perdidamente enamorado de ella y, esta doncella cuyo nombre era Huaytapallana también se enamoró de él. Así ambos tuvieron cinco hijos. Entonces Huallallo quiso saber quién era este joven que había tomado el corazón de su hija de esta manera y preguntando a los vientos se enteró que este no era otro que Amaru, el hijo de su rival Pariacaca, y que además de ello él ya estaba casado y tenía una hija. Herido en lo más profundo por el adulterio cometido, Huallallo suplicó a los vientos que traigan, a los odios de Amaru noticias de su esposa y de su hija.

A
l recordar Amaru a su esposa e hija y tomando conciencia de todo lo que había hecho salió en busca de su familia y al pasar por una quebrada, Huallallo se le acercó subrepticiamente y le dio un golpe mortal que terminó con su vida. Este al momento de caer grito a su padre para que tome venganza de este ataque mortal. Pariacaca al enterarse de la tragedia, en su dolor ahogó a Huaytapallana en la laguna Carhuacocha y a los cinco hijos en las lagunas aledañas.

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e esta manera entre ambos dioses se inició una terrible batalla - arrasando con todo a su paso y en el cual Pariacaca salio victorioso de la sangrienta conflagración. Huallallo al darse cuenta de que su suerte estaba echada, decidió huir a la selva que se extendía hacia el oriente, donde sediento de venganza por la muerte de su hija, se convirtió en un devorador de hombres a los cuales señalo como culpables de su desgracia. Al enterarse de todo, el gran Wiracocha, juzgó que estas crueldades no podían quedar sin castigo y decidió castigar a los responsables, convirtiendo a Pariacaca en una montaña nevada que hoy lleva su nombre, mientras que Huallallo corrió igual suerte, solo que la montaña en la que e convertiría llevaría el nombre de su hija, Huaytapallana.
S

e dice que solo cuando esas nieves perpetuas que las cubren se derritan, ambos dioses podrán liberarse de esa prisión. Sin embargo, debido al calentamiento global que en estos años derrite cada vez con mayor rapidez la Cordillera de los Andes, parece que ese tiempo está por llegar”. Interesante relato ¿no os parece? (Solo me queda agregar que ambos nevados se han convertido actualmente en centros de peregrinación donde se hace ofrendas a estos demonios, para evitar desastres que se podrían dar.Y es que a pesar de siglos de adoctrinamiento cristiano, los nativos aún siguen adorando a sus deidades ancestrales).



EL DELFÍN ROSA


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E
n la Amazonia peruana existen muchos animales que gozan de gran belleza. Muchos de estos animales, cautivan a los viajeros por su apariencia, y una vez conocido el mito de su existencia son más valorados y admirados. El Delfín Rosado de la Amazonia, también conocido como el Bufeo Colorado es una variedad rara de este tipo que suele verse en aguas dulces y que, según el mito, por lo general es un macho.

C
uenta la historia que el delfín rosado es un ser capaz de convertirse en hombre. Algunos dicen que se trataría de una deidad que se ha vuelto en la forma de delfín para esconder su verdadero ser. Sin embargo, pese a la metamorfosis en animal, los pobladores narran que eventualmente el Delfín Rosado (del que suele haber uno en cada manada de bufeos) se transforma en hombre, pero no en cualquiera, sino en un apuesto gringo que atrae y enamora a las muchachas por un cierto periodo de tiempo hasta que aquella sea incapaz de resistir a sus encantos.

C
uando la muchacha está atrapada por el hechizo del “dios” o “demonios”, el Delfín la atrae a su casa en las aguas, donde se sumerge y llama a la doncella para que esta muera ahogada y se vaya a vivir para siempre con él. Algunos dicen que ha habido jovencitas que han caído bajo el hechizo del hermoso bufeo rosado, sin embargo, existen formas de evitar el final suceso (que es cuando se sabe que se trata de un hechizo). En tal caso, los padres deben aislar  la joven en el día que es llamada a las aguas por el delfín, este al verse descubierto, dejará de buscarla.

E

xisten otros mitos en la Selva Peruana sobre este hermoso delfín. Algunos dicen que, no es un hombre, sino una mujer que atrapa a los viajeros con su belleza para ahogarlos en las profundidades de su casa. Se dice también que es un pecado y una maldición matar a una criatura como esta, ya que, según se cuenta, esta tiene poderes, y el derramamiento de su sangre (por venganza o consumo) traerá la ruina de la persona, familia y comunidad del atacante.



NAYLAMP


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Dice la leyenda que fue Naylamp, un ser mitológico del antiguo Perú que vino del mar, el que trajo la civilización a estas tierras.
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aylamp y su séquito construyeron el templo a "Chot" (Huaca Chotuna) y en él colocaron un ídolo de jade verde al que llamaron "Llampayec". De allí provendría el nombre de Lambayeque. También cuenta la leyenda que el sucesor de Naylamp fue Tempellec, quien quiso cambiar de sitio el ídolo y como castigo divino, hubo un gran diluvio. Verdad o mito, lo cierto es que Lambayeque es una de las últimas ciudades peruanas donde la realidad y la fantasía se mezclan con tal armonía que es difícil saber dónde acaba una y donde comienza la otra; su multimilenaria historia permite visitas turísticas de carácter cultural.

P
ero no sólo es la leyenda quien cuenta de esta magia. Con su máscara de oro, su séquito de sacerdotes y esclavos y hasta sus animales preferidos, fue descubierto la tumba "del Señor de Sipán". Este hallazgo arqueológico llegó a ser considerado, en un momento dado, el más importante del siglo XX en el Perú, junto con Machu Picchu, hasta descubrirse Caral.

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xisten muchos testimonios culturales en la Región Lambayeque, baste mencionar los provenientes de las Cultura Mochica y Chimú, los mayores ceramistas y orfebres de la época precolombina. También son atractivos el Museo Arqueológico Nacional Brüning con su idolito de ojos rasgados, sus peces y mariscos, los caballitos de totora en la playa Santa Rosa, la alegría de las fiestas, el ritmo del tondero y la marinera, el arte del trabajo en paja de Monsefú, el reservorio de Tinajones y el pueblo fantasma de Zaña.




EL MUKI


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E
n los Andes centrales, el Muqui o Muki, es un duende minero y, como tal, su existencia está circunscrita al espacio subterráneo: el Muqui habita en el interior de la mina. Ser fantástico que pertenezcas al extenso dominio de lo mágico, el Muqui se inmiscuye en el destino de los trabajadores del socavón, gratificándolos o escarmentándolos. Es un misterioso enano conocido como el dueño de las minas. Su descripción varía de acuerdo a la época. Antiguamente, por la década de los años 1930se decía que recorría los socavones sosteniendo en la mano, una pequeña lámpara de carburo abrigado con un poncho hecho de lana de vicuña. Tenía en la cabeza dos pequeños cuernos relucientes y hablaba con voz suave.
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n la actualidad no es muy diferente, aunque ahora vista ropa de minero, botas de agua y use una linterna eléctrica a batería. La leyenda del Muqui, se encuentra ampliamente extendida en el ambiente minero de los Andes peruanos. La leyenda del Muqui, se encuentra ampliamente extendida en el ambiente de los Andes peruanos. A veces el pequeño duende toma también la forma de animal o de un hombre Blanco y rubio para presentarse a los mineros y engañarlos.

 Muki en quechua significa "húmedo" o "humedad". De ahí se dice que el Muki aparece en los lugares donde hay agua. Aunque también podría significar "el que asfixia" (Mukiq en quechua), asociándosele al gas mortal que suele encontrarse en algunos lugares de la mina. A pesar de la distancia y el aislamiento de los campamentos mineros, la creencia y la descripción del Muki es prácticamente la misma en la sierra desde Departamento de Cajamarca, en el sur hasta Departamento de Ayacucho, en el centro hasta Departamento de Pasco, aunque su nombre varía en algunos lugares.



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n el Departamento de Arequipa,por ejemplo se le llama "Chinchilico; en Puno,"Anchancho" en Pasco,"Muqui"; y en Cajamarca, "Jusshi.Todas estas ciudades están localizadas en Perú.Por su naturaleza, el Muqui está emparentado con las "gentes pequeñas" que habitan las diversas minas del "mundo".Hermano distante del Leprechauns, natural de las minas irlandesas, elfo industrioso, marrullero y solapado., que gratifica a los buscadores de tesoros con monedas o pepitas de oro; y de los Trasgos, cuya estirpe los hace atenazados y malignos. Más, existe un tipo de duende benigno para el hombre aquel que mora en las minas de estaño de Cornualles y Devon. Y, también están los enanos, habitantes de las minas del todo el Peru, todos los mineros lo identifican como un duende bondadoso por que los guía hacia los yacimientos de oro, pero todo minero le debe dar una recompensa por la ayuda recibida de él, algunos le dejan una pepitas de oro y con eso le agradecen su ayuda...



EL CHULLACHAQUI


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l Chullachaqui es un enano o un demonio del rainforest cuyo nombre proviene de los términos quechuas para "disímil" (Chulla) y "pie" (Chaqui), esto es “los pies disímiles.” Según la leyenda de Iquitos, este enano del bosque tiene la habilidad para transformarse en cualquier otra persona que él desea para engañar visitantes o las personas locales viviendo en la selva. Él puede aparecer como un miembro de la familia o un amigo, conduciéndoselos hacia caminos equivocados, yendo más profundo y más profundo en la selva y luego dejándolos allí, perdió. Para un niño, el Chullachaqui muchas veces aparecerá como otro niño u otro compañero de juego. En este disfraz, el Chullachaqui malvado tratará de atraer con engaño al niño en el bosque para ponerse perdido. La única forma para descubrir la identidad verdadera de Chullachaqui es mirar a sus pies, como uno de sus pies es deformado. Consecuentemente, él tratará de esconder sus pies. Estando descubierto, el Chullachaqui escapará en la selva.

                                                                                                    
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egún esta leyenda de Iquitos, un muchacho fue con sus padres para la selva para recoger leña. Los padres dejaron el niño solo por un momento para recoger algo de leña y él jugaba en un espacio abierto cuando él vio qué apareció ser otro niño de la misma edad en un árbol distante. El niño en el árbol le llamó por señas para venir, pero el niño no salió del espacio abierto, prestando atención a la advertencia de sus padres que no deambular por fuera en el bosque. Cuando los padres del niño regresaron, el niño contó a sus padres sobre el niño en el árbol. Los padres supieron que nadie vivió en el área y fue en busca del niño en el árbol, sino no encontró ninguna cosa, justamente las huellas extrañas que pareció haber estado hecha por un enano con un pie deformado.



EL TUNCHE


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a leyenda dice que existe un demonio, llamado “El Tunche”, que vaga en la selva peruana; es un alma en pena que deambula libremente entre las trochas de la exótica selva, y cobra la vida de todo aquel que se interne demasiado en ella. Su sola presencia es simplemente mortal.
Cuenta la historia que esta alma antes fue un hombre atormentado y que ahora, vaga totalmente endemoniado acercándose lentamente a sus víctimas sin emitir sonido alguno y, cuando ya está cerca de aquellos que andan solos por el camino, silba, anunciando la muerte del que lo escucha.

Su desgarrador silbido persigue al que huya de él, y a medida que se va acercando su volumen aumenta, así que por más que corras, sentirás su presencia cada vez más cerca de la cual no escaparás.
Aquellos pocos que se han salvado de morir llevados por el Tunche, han perdido la razón; de repente por la aparición o al endemoniado silbido de su presencia.
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adie sabe exactamente lo que es, pero lo que si tienen varias versiones en común es que el “Tunche” es un ser mítico que vive en la selva peruana, capaz de adoptar cualquier forma con la finalidad de seducir y lograr que lo sigan la única diferencia entre el ser original del cual adquiere la forma y el “Tunche” son los pies, el “Tunche” se caracteriza por tener patas de cabra, es lo único que no puede transformar en su ser.
Sobre el destino de las víctimas es incierto, no se sabe si los abandona a su suerte y mueren de hambre o devorados por algún otro animal, o son devorados por el mismo “Tunche”.

Muchos hemos visto o sentido, presencias extrañas, sin embargo el mal puede tener diferentes formas



EL PISHTACO


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ste es uno de los personajes de mayor presencia en la narrativa oral andina. Se trata de un personaje prefigurado con presencia en las altas cordilleras, parajes desolados, lagunas y quebradas de los Andes. Tiene como característica primordial su gran medida corpórea y su aspecto de hombre blanco, barbudo y rubio o pelirrojo.

Algunos han observado la similitud de este personaje con los antiguos conquistadores, Mistis o hijos de los terrieros españoles o mestizos blancos que teniendo fama de sanguinarios, inmorales y de lengua no reconocible por los quechuas, hacían de este un personaje diabólico e invencible como los ichillocllo o gnomos barbados, rubios lujuriosos que pueblan puquios y manantiales.


E
l "Nacaj" o Pishtaco no es un simple asesino. En su raíz mítica no mata por dinero ni por diversión, sino por mandato de superiores con el fin de obtener una dotación de grasa humana. Según versiones recientes recogidas en el Cuzco por F. Kauffmann (1974) esta grasa humana sería indispensable para el funcionamiento de maquinaria fina emplazada en Lima y para mezclarla con la gasolina para hacer volar a los aviones.


El pishtaco pudo ser en tiempos pre-colombinos un comisionado oficial del sacerdocio, proveedor de material para los sacrificios.



LA YACUMAMA


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radición, mito o leyenda son los relatos que desde tiempos inmemorables van de boca en boca entre los habitantes de la selva, estremeciéndolos de pavor, especialmente en las noches de luna cuando un abuelo los cuenta.

En lo profundo de un bosque impenetrable por su exuberante vegetación, había un lago muy poco conocido por los que vivían en las proximidades de ese lugar. Simulaba ser sumamente tranquilo, apacible, en suma, un remanso de paz; pero, lamentablemente era lo contrario. Así lo aseveraban quienes habían llegado a él, pues sabían que tenía "madre" y que ella celosamente cuidaba ese lugar, persiguiendo sin piedad al que por desgracia se atrevía a pescar en sus aguas.


A
sí llegó cierto día un pescador que siguiendo el curso de un riachuelo desembocó en él; desde el primer momento que lo vio, se sintió feliz porque creía que era el primero en llegar y pensó: al fin podré realizar una "pesca milagrosa" en esta laguna olvidada, que debe estar llena de peces. Infelizmente no fue así; al penetrar en el lago, lo primero que hizo fue ubicar un lugar para arrojar su garrafa y aunque se sentía intrigado por el movimiento del agua, siguió remando confiado; pero el vaivén continuo de su canoa, siguió preocupándole hasta que sintió que algo salía del fondo del lago.

Rápidamente volvió para averiguar… ¿qué era eso?, y vio una terrible cabeza, suspendida a casi un metro de altura sobre la superficie del agua moviendo su monstruosa figura de orejas paradas y sacando su lengua puntiaguda. Inmediatamente dio vuelta su canoa, metió su remo con fuerza hasta el fondo del agua para impulsarse mejor y en esos instantes apremiantes para colmo de males, notó que las plantas de la orilla venían a su encuentro, cerrándole el pase como si obedecieran a no se qué designio; terriblemente asustado, giró su cabeza para ver que ocurría con la fiera y comprobó que ella le perseguía a toda velocidad.


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n ese momento, aterrorizado levantó sus ojos al cielo y clamó ayuda al Dios Todopoderoso, convencido que él no podía hacer nada para librarse con vida de ese monstruo lacustre. Y realmente, el Señor escuchó su súplica, porque inexplicablemente cayeron al lago cuatro sachavacas peleando y mordiéndose como fieras, produciendo un tremendo ruido.

Ese terrible estruendo asustó a esa serpiente, que no era otra cosa que la terrible Yacumama, que velozmente se sumergió en su lago. Incomprensiblemente, las plantas acuáticas también volvieron a su posición inicial y todo quedó en calma, pues hasta las sachavacas se escaparon viendo a la horrible Yacumama. El pescador que advertía estupefacto todo cuanto sucedía. No quiso perder un segundo más, y se alejó de este fatídico lago, antes que la Yacumama le cerrara el paso nuevamente.

Lamentablemente no llevó ni un solo pez, porque "la madre" de esa laguna no quiso regalarle sus pacos, sardinas, sábalos, bujurquis, lizas y gamitanas.AI respecto, se cuenta que cuando alguna persona común se acerca a las orillas y penetra a esos lagos encantados, se desata sorpresivamente una tormenta infernal que hace zozobrar la embarcación y la persona se ahoga irremediablemente.



EL MITO DEL CONDOR


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e dice que en una comunidad, un hombre vivía con su hija. La hija pastaba las ovejas, llamas y otros animales. Cada día un joven vestido con elegancia iba a visitarla. Tenía un traje negro hermoso, chalina blanca, sombrero y todo. Cada día iba a visitar a la mujercita, y se hicieron buenos amigos. Jugaban a todo. Un día comenzaron a jugar de esta manera: “Álzame tú y yo te alzaré”. Bueno, comenzaron el juego, y el joven alzo a la mujercita. Recién cuando la había alzado en alto, la mujercita se dio cuenta de que estaba volando.

E
l joven puso a la mujercita dentro de un nicho en un barranco. Allí el joven se convirtió en cóndor. Por un mes, dos meses, el cóndor criaba a la mujercita. Le daba toda clase de carne: carne asada, carne cocida. Cuando habían estado unos años juntos, ella llego a ser mujer. La jovencita dio a luz un niñito, pero lloraba día y noche por su padre, a quien había dejado en la comunidad. “¿Cómo puede estar solo mi padre? ¿Quién está cuidando a mi padre? ¿Quién está cuidando a mis ovejitas? Devuélveme al lugar de donde me trajiste. Devuélveme allá”, le suplicaba al cóndor. Pero él no le hacía caso.

U
n día un picaflor apareció. La joven le dijo: “¡Ay, picaflorcito, mi picaflorcito! ¿Quién hay como tú? Tienes alas. Yo no tengo ninguna manera de bajar de aquí. Hace más de un año, un cóndor, convirtiéndose en joven, me trajo aquí. Ahora soy mujer. Y he dado a luz a su niñito”. El picaflor le contestó: “Escúchame joven. No llores. Te voy a ayudar. Hoy día iré a contarle a tu papá donde estás, y tu papá vendrá a buscarte”. La joven le dijo: “Escúchame, picaflorcito. ¿Conoces mi casa, no? En mi casa hay hartas flores bellas, te aseguro que si tú me ayudas, toditas las flores que hay en mi casa serán para ti”.


C
uando dijo eso, el picaflor volvió contento al pueblo, y fue a decir al padre de ella: “He descubierto dónde está tu hija. Está en el nicho de un barranco. Es la mujer de un cóndor. Pero va a ser difícil bajarla. Tenemos que llevar un burro viejo”, dijo el picaflor, y contó su plan al viejo. Fueron, llevando un burro viejo. Dejaron el burro muerto en el suelo. Y mientras el cóndor estaba comiendo el burro, el picaflor y el viejo ayudaron a la jovencita a bajar del barranco. Después llevaron dos sapos: uno pequeño, otro grande, y dejaron los sapos en el nicho del barranco. Bajaron el viejo y su hija y fueron hacia el pueblo. El picaflor fue donde estaba el cóndor, y le contó: “Oye, cóndor. Tú no sabes que desgracia hay en tu casa”.

“¿Que ha pasado?” el cóndor le preguntó.


“Tu mujer y tu hijo se han convertido en sapos”. Bueno, el cóndor se fue volando a ver. Ni la joven, ni su hijo estaban dentro del nicho, solamente dos sapos. El cóndor se asustó, pero no pudo hacer nada; y el picaflorcito está todos los días entre las flores en la casa de la jovencita. Mientras ella, su hijo y su padre viven felices en la comunidad.



MANCO CAPAC Y MAMA OCLLO


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E
sta leyenda expresa que en épocas muy antiguas el dios sol compadecido del salvajismo y barbarie en que vivían los pueblos, se compadeció y decidió enviar a dos de sus hijos para que emprendieran una campaña de enseñanza y aprendizaje hasta convertirlos en verdaderos seres humanos.
A esos hijos suyos, llamados Manco Cápac y Mama Ocllo, los despidió en el lago Titicaca, de donde salieron a recorrer la tierra andina.

L
es dio una vara de oro para que la enterraran en todos los lugares a donde llegaran, y se quedasen afincados en el sitio donde esta se hundiera. Emigraron al norte, llegaron a Tamputocco, del cual pasaron a Huanacauri y por fin penetraron al valle del Cusco, donde la vara se hundió en el suelo.

Allí se quedaron y dando cumplimiento al mandato del dios sol, se arraigaron para formar un pequeño señorío.

Manco Cápac entonces, se dedicó a enseñar todas las artesanías, técnicas y demás obras necesarias para sacar a los hombres andinos de su primitivismo; Mama Ocllo, por su lado, hacia lo mismo respecto a las mujeres. 





Así dice la leyenda, es cómo los peruanos aprendieron las técnicas de la agricultura, ganadería cerámica, textilería, Arte culinario, etc.


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